Este tratamiento funciona por contraste combinando dos temperaturas, favoreciendo la activación del sistema vascular. El frío tiene un efecto antiinflamatorio y calmante, reduciendo el tamaño de los poros del rostro, mientras el calor ayuda a acelerar la circulación sanguínea aumentando el metabolismo celular favoreciendo la oxigenación de los tejidos. Su función ultrasónica contribuye a alisar y acelerar la absorción de los nutrientes en la piel.